Lanzar un producto al mercado no es tan sencillo como parece y mucho menos cuando la competencia en todos los sectores es verdaderamente encarnizada. Aunado a lo anterior, los consumidores somos cada vez más exigentes y hoy ya no basta sólo el choro mareador para convencernos.
Es por ello que conseguir la lealtad de los clientes se ha transformado en algo esencial para cualquier empresa que se precie de ser exitosa y hoy te platicamos sobre algunos tips que pueden echarte bastante la mano en este aspecto.


convenciendo a tu consumidor potencial fidelizarlo

Forrster Research es una organización estadounidense dedicada a estudiar la forma en como se comportan los consumidores en el mundo y recientemente ha confirmado que el 34.7% de las empresas se preocupan por conseguir la lealtad de los clientes para retenerlos. Situación que está incluso por encima de las estrategias CRM (Customer Relationship Management) y de la experiencia online del cliente.

"Según la agencia de mercadotecnia Havas Media Group, al 78% de las personas les valdría un comino si el 74% de las marcas que existen actualmente se fueran al diablo uno de estos días"

Pero esta preocupación no es ningún invento, tan sólo el 28% de los consumidores dicen ser leales a una marca ¿y el resto? bueno, según la agencia de mercadotecnia Havas Media Group, a las personas restantes les valdría un comino si el 74% de las marcas que existen actualmente se fueran al diablo uno de estos días. Por tanto, según los estudios de la agencia mencionada, únicamente el 10% de las firmas comerciales son verdaderamente importantes.

Bien, ahora que ya sabes en dónde estás parado es realmente importante demostrar al consumidor por qué los productos que ofertas valen la pena. Y sí, existen diversas técnicas para lograrlo pero la verdad es que tampoco te vamos a aburrir con un post que contenga datos interminables, no. Lo que vamos a compartirte son estrategias y/o conceptos que pueden funcionar a niveles muy generales y que debes considerar tomando en cuenta las condiciones actuales del mercado, en donde la relación precio-calidad sigue siendo aquello en lo que se fijan más los clientes potenciales.

Más categorías, pero de calidad

Hoy los precios bajos ya no son sinónimo de cosas chafas o mal hechas. Actualmente los consumidores apreciamos y cuidamos más nuestro dinero, por lo que las expectativas sobre los productos que esperamos recibir son cada vez más altas. De hecho no resulta nada raro que firmas cuya fama se potenció gracias a sus precios "súper bajos" o a sus "enormes descuentos" hoy ofrezcan también productos gourmet normalmente asociadas al consumo de gama alta.
Por tanto, cualquier empresa que pretenda conseguir el éxito deberá sumarse a nuevas categorías para ser consideradas como aptas en este proceso de expansión.
Así que si tus productos tienen calidad pero también precios con los que te quieres hacer rico de la noche a la mañana, no esperes vender millones ni de broma. Pero sin importar el precio resulta que entregas cosas con calidad como de risa, será mejor que te dediques a otra cosa.

Probar para poder comprar

El consumidor de hoy no compra nada sin antes haberlo probado. A diferencia de lo que ocurría hace muchos años, cuando buscamos un producto ya no nos "enamoramos" de inmediato sólo porque su publicidad nos ha llenado el ojo o porque alguien famoso nos dijo lo "maravilloso" que es. En nuestros días buscamos probar los productos ofertados para calificar sus características y saber si es digno de invertir nuestro dinero en él.
Por eso es que cualquier empresa que desee ganarse al consumidor debe permitirle probar sus productos de forma abierta y sin demasiadas restricciones pues, al final, la flexibilidad siempre será un valor agregado.
Pero si tu idea es dejar que el cliente pruebe tus productos apenas dos minutos, que los usen con tantas restricciones que lo dejen sin poder hacer casi nada o, lo que es peor, que tu oferta esté repleta de errores o hasta incompleta... olvídalo, porque no ganarás más que el desprecio, malas recomendaciones y hasta los escupitajos de aquellos quiénes podrían haber sido tus clientes.

Una prueba de valor

El reto para cualquier empresa no termina una vez que el consumidor decide adquirir el producto. Hoy es trascendental asegurarle al cliente que ha tomado la mejor decisión al invertir su dinero en tus productos desarrollando el seguimiento adecuado para confirmarle que eres la opción más genial de todas.
En pocas palabras, debes trabajar en dar a tus consumidores promesas de valor real que más tarde signifiquen más compras que significarán más dinero, lo cual a su vez significará también buenas recomendaciones que significarán más clientes que a su vez significarán mucho más dinero.
Pero si lo que vendes al cliente son promesas irreales o ni siquiera te importa preocuparte por la experiencia del cliente una vez que ha comprado tus productos, no esperes que vuelva a gastar un sólo centavo en lo que sea que ofertes.

Y mientras pones en práctica estos consejos para conseguir clientes y dinero en lugar de consumidores potenciales decepcionados que se burlen en tu cara de los productos ofertados al grado de regalarte una mentada de madre en lugar de billetes, nos leemos hasta el próximo blog porque este ya valió...


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